Tener éxito significa, sobre todo, no tener que reprocharse nada

Llegado fin de año, todos -queramos o no- hacemos el famoso balance del año. Miramos para atrás y hacemos el chequeo de los objetivos que nos propusimos el 31 de diciembre del año anterior.

Cada loco con su tema… pero si hay algo que todos nos hemos dicho más de una vez es “¡éste es mi año! ¡éste me pongo las pilas!”. Pero también hay quienes se han dicho que su meta para el próximo año es no volver a fracasar.

Si sos de los que alguna vez se han hecho semejante promesa, y estás leyendo esto, hacelo atentamente porque es importante lo que tengo para decirte.

Si te sentís perdido en un campo que parece no tener fin, si te sentís como en una montaña rusa de emociones y sentimientos, si te preguntás porqué elegiste estudiar en lugar de hacer cualquiera de las miles de actividades que existen, si sentís que ni las frases más motivadoras del mundo te hacen efecto, si te has sentido minúsculo y sin ganas de seguir, si has rendido mal y te auto-castigás, si tenés miedo y vivís en la continua incertidumbre de no saber si lo vas a lograr… ¡Te invito a que sigas! Porque el fracaso es sólo un paso, nunca el final.

Lo cierto es que, todos hemos experimentado el miedo a fracasar en nuestro paso por la facultad; sin embargo, lo que nos diferencia unos a otros, es la forma en que lo vivimos y enfrentamos: podés enmendar las fallas, resolver obstáculos y avanzar, o quedarte paralizado creyendo que no vas a poder superarlo.

“¡Ah, pero mi compañero…!” ¡Nunca te compares! La sensación de fracaso no es vivida ni entendida por todos por igual; hay quienes sienten que fracasan al no rendir con 9 o 10, hay quienes creen haber fracasado por no promocionar las dos materias que querían o bien, hay quienes sienten haber fracasado por no poder cumplir con las expectativas de su familia.

¿Qué hacer entonces?

  1. Planificá: Fijate metas y pensá estrategias de acción realistas a tu vida, ello te dará seguridad y disminuirá los posibles miedos que salgan a boicotearte.
  2. Valorá a quienes te rodean: Apoyate en personas positivas y de confianza cuando estés atravesando momentos de turbulencia académica.
  3. Acordate que nadie es perfecto: Todos tendemos a cometer errores, sin embargo, es importante que frente a “x” situación seas capaz de controlar lo que sentís, lo que pensás y, sobre todas las cosas, no olvidarte de que tenés las mismas chances de ser exitoso como cualquier otro.
  4. Aprendé: No hagas una montaña de un granito de arena. El fracaso no es divertido pero es lo que te ayudará a aprender a ser grande en lo que sea que estés tratando de lograr.

Finalmente, tomá aire. Respirá. Disfrutá de una vida fuera de la facultad y cuando estés frente a tu mayor reto, pensá en todo lo que has conseguido hasta ahora, porque estoy segura de que es mucho más de lo que piensas.

¡No tengas miedo de volver a intentarlo este nuevo año, porque solo el que sigue, tiene posibilidad de conseguirlo!

 


Este texto fue escrito para la página Ser Universitario; por la Prof. Antonella Viggiani -Coordinadora de los Entrenamientos Académicos del Liceo Profesional Laprida

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